10 consejos para educar mejor a tus hijos

 



La educación de los hijos es un tema que nadie aprende y mucho menos domina de la noche a la mañana. Sabemos que puede preocuparte no saber cómo comenzar, pero a pesar de no ser un tema fácil, documentarte sobre algunas buenas prácticas de paternidad no tiene por qué ser un dolor de cabeza; calma, no es tan complicado. 

Educar en amor, y al mismo tiempo en una disciplina responsable a los pequeños es, de hecho, una labor más sencilla de lo que puedes imaginar. Muchas de las cosas que hacemos de manera cotidiana con nuestros pequeños es, de hecho, una forma de educación. Lo único que varía de persona en persona o de familia en familia, es la manera de desarrollar e inculcar valores, creencias y patrones que formen su conducta. 

Existe todo un tema en torno a cómo es que deberíamos educar a los hijos para que sean personas de bien en el futuro, y que crezcan de una manera plena y satisfactoria en cada una de sus etapas. Para ayudarte a resolver la mayoría de las dudas que pueden presentarse frente al reto de educar en temas básicos a los menores, te presentamos algunos consejos que, creemos, pueden serte útiles y ayudarte a formar un nuevo criterio o reforzar el propio:

1.    Sé el adulto que tu hijo necesita: Con frecuencia, solemos pelear con los hijos como si fuéramos el hermano mayor o el amigo que trata de hacerles entrar en razón. Para que tu hijo te comprenda, es necesario que vea en ti una figura de autoridad y no una figura semejante. Esto no quiere decir que debas hablarle con un tono frío o que debas ser duro con él todo el tiempo; al contrario, debes mostrar con respeto los diferentes límites de autoridad que existen entre él y tú, mostrándole que en algún momento de su vida deberá hacerse responsable de algunas cosas que, aunque quiera, por el momento no puede llevar a cabo, pero que, sin duda, tú estarás siempre disponible para ayudarle. Reconocer tus propios errores y enmendarlos, es también una manera eficaz de enseñarle al niño la responsabilidad afectiva y la madurez que como adulto posees y que el deseará tener en el futuro.

2. Fomenta la comunicación: Los niños, sobre todo en sus primeros años, buscarán comunicar y transmitir hasta la más pequeña cosa que se atraviese por su mente. No obstante, algo que también es muy importante destacar, es que al mismo tiempo en que busca comunicar, busca aprender de los patrones de comunicación y de lenguaje que ha visto en casa. Por ello, para comenzar a educar, es vital cuestionarnos de qué manera comunicamos nuestras ideas y necesidades al pequeño. ¿Es de una manera clara, fuerte y respetuosa? ¿O lo dejamos al azar, pretendiendo que entienda por su propia voluntad? Los niños requieren la dedicación de tiempo y atención para crecer con seguridad. Hablarles desde un lenguaje positivo es una opción para establecer una comunicación efectiva.

3.    Muéstrale límites: Este es un aspecto importante para ti como adulto y para tu hijo, como niño. Los límites nos definen como personas. Qué estamos dispuestos a dar, hasta dónde y hasta cuándo. Esto también aplica para lo que deseamos permitir o no de los demás. Por ello, es importante mostrar y establecer límites de respeto de niño a padre y de padre a niño. Esto ayudará a que el niño respete los métodos de disciplina que se le sean impuestos en primera instancia, y sobre todo, a valorar las figuras de autoridad como lo son los adultos mayores dentro y fuera de la familia. Si los límites son enseñados con respeto, de forma clara y objetiva, el niño aprenderá a poner sus propios límites con los demás y a respetar los ajenos de una mejor manera.

4.    Fomenta el juego: Es un hecho, los niños necesitan jugar para aprender. El juego los introduce a la vida social y práctica, los lleva a la madurez, fomenta el desarrollo físico y mental, estimula su razonamiento y capacidades cognitivas. Fomentar espacios de juego con tu hijo no solo le ayuda a divertirse, sino que le motiva a aprender sobre nuevas formas de organización, pautas sociales y valores. Le ayuda a tener paciencia con los demás, a buscar el conocimiento de los sentimientos ajenos, y a tomar en cuenta realidades diferentes a la suya. Jugar es aprender y crecer al mismo tiempo.

5.    Practiquen algún deporte: El deporte en los primeros años de vida es un gran impulsor para alcanzar las metas de adulto. Además de ayudarles a formar lazos más estrechos con quienes le rodean de manera cotidiana, practicarlo trae muchos beneficios para su vida personal así como en su faceta de estudiante. Esto, le ayuda a mejorar su concentración y diversas habilidades mentales que le serán útiles para obtener un mayor aprovechamiento escolar. Además, se fijan nuevos y mejores hábitos como la responsabilidad, la disciplina y la puntualidad en cualquier cosa o meta que se proponga.

6. Cuida las horas de sueño: Para que un niño crezca sano y con menos probabilidades de desarrollar enfermedades crónicas y padecimientos mentales como ansiedad o depresión, es necesario que duerma de 8 a 10 horas diariamente. Cuidar el sueño es una práctica que ha sido desvalorada a través del tiempo, pero que tiene un gran impacto en la salud humana, tanto física como mental. Es importante ir a dormir a una buena hora, considerando el tiempo óptimo de descanso que debe tener, mantener la habitación en la que se desee dormir con una luz tenue o preferiblemente totalmente apagada y evitar el uso de artículos electrónicos como televisión, teléfono o tablet desde por lo menos una hora antes de dormir.

7.    Limita las horas frente al televisor: Las horas que pasa frente al televisor deben ser limitadas para poder tener un día mayormente satisfactorio y productivo. Es recomendable que el niño pase solo media hora a una hora frente al televisor al día a manera de descanso sólo después de haber terminado sus tareas y deberes. Este consejo también aplica para otras pantallas, como celulares, tablets y laptops.

8.    Cuida su alimentación: Para que un niño crezca sano y se desarrolle correctamente de acuerdo a su edad, es importante que tenga una alimentación completa y balanceada. El desayuno, la comida y la cena juegan un papel importante para lograrlo. Durante los primeros años de vida su cuerpo absorbe la mayor cantidad de nutrientes, que le ayudan a ser más resistente a diferentes tipos de enfermedades y sobre todo, a hacer a su sistema inmune más fuerte cuando por desgracia, ha contraído alguna de ellas. Hacer divertidos platillos con diferentes tipos de verduras y/o frutas (además de otros componentes del plato del buen comer), comer con él, compartir tiempo de calidad en la mesa preguntándole por su día, sus historias e intereses, es una manera muy sencilla de lograr que el niño se fascine por pasar tiempo en la mesa comiendo sus platillos favoritos.

9.    Guía su crecimiento espiritual: Un niño aprende de la importancia del crecimiento espiritual mediante el ejemplo de sus padres. Mostrarle una religión, una corriente de pensamiento o simplemente una creencia en la que se basen los valores éticos y morales que se practican en casa es una buena manera de enseñarle la importancia que tiene la espiritualidad sobre cada uno de los seres humanos, que a su vez, nos da identidad y sentido de pertenencia.

10. Disfruta con ellos: La niñez es una etapa que se pasa volando. Pasar tiempo de calidad con ellos es fomentar su inteligencia emocional, su seguridad y su autoestima. Sus ganas de descubrir al mundo aumentan, pues tiene a papá y a mamá de su lado para ayudarle a cumplir cualquier cosa que se proponga o se atraviese en su camino. Esta es, sin duda, una de las partes más importantes de la educación infantil.


Consigue el atuendo que necesitas para ese día especial visitando la tienda en linea, tenemos ropones de bautizo, accesorios y mucho más. creacionesruvilen.com

                  

Comentarios

Entradas populares